Participación ciudadana

Plan General
(descarga de documentos)
Distintivo Sendero Educativo Litoral Imprimir E-Mail
sábado, 28 de mayo de 2011

fotos_de_isla_022 El Ayuntamiento de Arnuero ha recibido la distinción Sendero Litoral Educativo 2011 de la Fundación Biodiversidad, adscrita al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Es el único municipio de Cantabria que ha recibido este reconocimiento que también se ha concedido a otros 11 localidades españolas. El sendero, de algo más de 4 kilómetros de distancia y 1,5 metros de anchura, comunica las playas de Quejo con la playa de La Arena y la ría de Castellanos, forma parte de los caminos de la naturaleza y la historia del Ecoparque de Trasmiera y del Plan Especial de Sendas del Litoral.  

Se trata de un sendero que comienza en la playa de Arnadal y discurre por pastizales, por la parte superior de los acantilados, junto a zonas de pradería y bosques de encinas finalizando en la playa de La Arena.  El Cabo Quejo es el saliente más norteño del litoral cántabro después del cercano Cabo de Ajo, y en él se instalan colonias de aves marinas, entre las que destacan el paiño europeo y el cormorán moñudo, y aves rapaces como el halcón peregrino, milano y gavilán. Hay que destacar también, el encinar asociado a la playa de La Arena, donde tiene presencia el laurel, madroño y aladierno. En su interior encuentra refugio fauna de lo más variada, como la musaraña, garduña, gineta, la víbora de Seoane, erizo, comadreja, armiño, zorro, autillo, pito real, mirlo, lución, lagarto verde y el tritón. Los acantilados son un lugar donde diversas especies de aves marinas y rapaces nidifican, sobre todo en la zona conocida como Punta Cueva Colina. De hecho, en dicha zona se localiza un observatorio de aves de titularidad municipal y un lavadero en desuso, de alto valor etnográfico. Desde esta atalaya privilegiada, se puede observar el paso migratorio de aves marinas y de grandes cetáceos. El observatorio funciona además como centro de interpretación, al tener una pequeña guía de las aves marinas cuyo avistamiento es más que probable en la zona. 

Además está documentada la existencia de edificaciones vinculadas a la caza de ballenas, como La Atalaya en lo alto del Cabo de Quejo, desde donde se divisaba el paso de ballenas y, mediante señales de humo, se avisaba a los marineros de su presencia en la costa para salir a su captura.  Por otro lado, existió la Casa de las Ballenas, que fue propiedad del concejo de Isla, y sirvió para administrar la pesca de ballenas, en cuyo beneficio intervenía una parte importante de sus habitantes. Hoy en día se puede visitar la ermita de San Sebastián, punto de obligada de parada para quienes peregrinaban a Santiago de Compostela por el denominado Camino del Norte; las cetáreas naturales: aprovechando oquedades naturales existentes en las rocas, han sido utilizadas desde hace años como viveros de langostas y otros crustáceos, y la fuente y el lavadero ubicados en los Corporales y la Cueva de la Xana, muy próxima al sendero, sin habilitar para la visita del público y donde se descubrieron restos humanos que fueron trasladados al Museo de Prehistoria de Santander. 

La senda es practicable para bicicletas de montaña, si bien por la propia orografía del terreno, el ciclista tendrá que hacer frente a fuertes rampas. Además, en la playa de El Sable y La Arena existen dos puntos de aparcabicicletas. 

Este sendero ha servido para desarrollar el Proyecto Arena, consistente en unidades didácticas del medio natural que se utilizó de material curricular de los centros de enseñanza tanto en las unidades docentes impartidas en los Colegios como en visita al territorio.